domingo, 3 de julio de 2011

Heridas ...

Los pacientes siempre les dicen a sus médicos como harían su trabajo... Póngame una tirita y mándeme a casa. Es fácil sugerir una solución cuando no sabes mucho del problema. Cuando no comprendes lo que se esconde trás él o no sabes lo profunda que es la herida. El primer paso para curarse es conocer exactamente la enfermedad, pero la gente no quiere oírlo. Hay que olvidar el pasado que nos trajo donde estamos e ignorar futuras complicaciones y optar por la solución más rápida. Como seres humanos, como amigos, intentamos hacerlo lo mejor que podemos, pero la vida está llena de giros inesperados. Y justo cuando vuelves a sentirte seguro la tierra que hay bajo tus pies se desplaza, y caes al suelo. Si tienes suerte terminas con heridas superficiales, heridas que pueden cubrirse con una tirita. Pero algunas heridas son más profundas de lo que parecen, y requieren más cuidados. A algunas heridas hay que quitarle la tirita, dejar que respiren y esperar un tiempo para que se curen...







... un tiempo más allá de mi reloj**

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