... leyenda de un alma quebrada**
lunes, 18 de julio de 2011
Dolor ...
El dolor adopta formas diversas... una punzada, una leve molestia, dolor sin más... el dolor con el que convivimos a diario. Pero hay un dolor que no podemos ignorar, un dolor tan enorme que borra todo lo demás, y hace que el mundo se desvanezca. Hasta que sólo podemos pensar en cuanto daño hemos hecho. Como enfrentarnos al dolor depende de nosotros mismos. El dolor... anestesiarlo, aceptarlo, ignorarlo, aguantarlo, esperar que se vaya por sí sólo y a que la herida que lo ha causado cicatrice. No hay soluciones, ni respuestas sencillas, sólo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas. Te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender ha aceptar el dolor. Porque lo cierto es que nunca te abandona, y que la vida siempre lo acrecenta, así que la mejor manera de enfrentarse a el, es seguir viviendo...
martes, 12 de julio de 2011
Cicatrices...
Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados, como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. Algunas heridas cierran dejándonos sólo una cicatriz pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes y aunque la herida cierre el dolor persiste. ¿Cúales son peores, las nuevas heridas terriblemente dolorosas, o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron?
Quizás las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan donde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan qué debemos evitar en el futuro o eso creemos aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez...... sonreír un día más, olvidar la realidad**
domingo, 3 de julio de 2011
Heridas ...
Los pacientes siempre les dicen a sus médicos como harían su trabajo... Póngame una tirita y mándeme a casa. Es fácil sugerir una solución cuando no sabes mucho del problema. Cuando no comprendes lo que se esconde trás él o no sabes lo profunda que es la herida. El primer paso para curarse es conocer exactamente la enfermedad, pero la gente no quiere oírlo. Hay que olvidar el pasado que nos trajo donde estamos e ignorar futuras complicaciones y optar por la solución más rápida. Como seres humanos, como amigos, intentamos hacerlo lo mejor que podemos, pero la vida está llena de giros inesperados. Y justo cuando vuelves a sentirte seguro la tierra que hay bajo tus pies se desplaza, y caes al suelo. Si tienes suerte terminas con heridas superficiales, heridas que pueden cubrirse con una tirita. Pero algunas heridas son más profundas de lo que parecen, y requieren más cuidados. A algunas heridas hay que quitarle la tirita, dejar que respiren y esperar un tiempo para que se curen...
... un tiempo más allá de mi reloj**
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