Noche de verano, dos niños caminan juntos, cogidos de la mano, parecen tan felices, como si no existiese más mundo alrededor de ellos. Deciden sentarse en un banco. Ella, sujeta en una de sus manos una flor de color blanco. Él, comienza a trazar líneas formando palabras en su espalda.
Como si se tratase de un mensaje oculto que tuviese que descifrar. Mirada en el infinito, recorriendo cada una de esas letras, curvas y rectas intangibles, pero llenas de deseo...interpretando así el significado de ese crucigrama de sentimientos. Se gira lentamente, le mira a los ojos y la comisura de sus labios se curva esbozando una tímida sonrisa...
y le susurra.... << yo también T-E A-D-O-R-O>>.
... haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad**

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